lunes, 16 de marzo de 2009

El tapiz de mi madre


En una vieja banqueta, cuya tapa estaba forrada con un magnífico tapiz que una vez bordáramos mi madre y yo cuando yo era niña, encontré este otro tapiz que recrea una tardecita por los cafés de algún pueblo de Francia en el 1800.
Estaban en esa cajuela, el bordado, unas agujas y otros elementos de coser. Los había dejado mi madre, como tantas otras cosas que dejó al partir, símbolo de su alma inquieta y profundamente artística. Con un antiguo marco de fotos familiares, armé este cuadro que se aprecia hoy.

viernes, 13 de marzo de 2009

El espejo antiguo

Me tropiezo con algo en la vereda, casi me caigo, al mirar al piso veo un marco ovalado de un dorado desteñido y sucio, antiguo. Lo levanto y me lo llevo a mis clases de restauración. El dorado no es un color que me guste mucho, así que lo patino de negro y compro un espejo que haga juego con ese marco. La vida se ve diferente desde entonces, desde esa vidriera que me mira.


Reloj de madera antiguo

Medio alegre, después de una fiesta de fin año, iba caminando por Maipú (pleno centro de la Capital), charlando con la amiga a la que acompañaba y de una bolsa negra sobresalía el estuche del péndulo. Me acerco incrédula, entreabro el plástico y allí lo veo. Un majestuoso reloj antiguo, de madera, semi destruído. Fue verlo y enamorarme, pensarlo restaurado y llevarlo a casa en el 152 …



El macetero-tonel

Estaba tumbado y medio deshecho cuando lo encontré. Lo miré simplemente porque amo la madera, y sobre el todo el roble. Más aún admiro los toneles en cuya oscuridad se añeja el buen vino. Ahora su destino es el de macetero y adorna un rincón con plantas y cuadros.